Mis queridos lectores, sé que los he tenido en el abandono por un tiempo muy largo, pero ya estoy aquí ansiosa por volver a escribir para ustedes. Quiero hacer mi regreso a la revista con un tema que en lo
particular he entendido que nos causa miedo y a veces hasta nos paraliza y
aleja de hacer las cosas que deseamos: los cambios.
¿Pero qué es un cambio? La RAE lo define como “dejar una cosa o
situación para tomar otra” y hace una que otra alusión a la acción de “virar”.
Una vez que hemos dejado claro lo que un cambio significa, en
meros tecnicismos, ¿qué es un cambio en la vida? Somos por naturaleza seres que
buscan la comodidad, nos asusta e incluso molesta salir de la famosísima y ya
bien desgastada “zona de confort”, deseamos cosas, anhelamos que nuestras vidas
vayan en una dirección diferente, imaginamos toda clase de futuros brillantes
que nos aseguren una vida plena aquí en la Tierra, pero tenemos un grave
defecto, queremos que todos esos cambios se efectúen con solo decir “yo quiero”,
y bueno, es cierto que las palabras nos dan empuje, despiertan ganas pero sin la acción no nos llevan a ningún lado, si acaso a la misma rutina del día a día, nos
convertimos en seres robotizados y autómatas que tienen un calendario preestablecido
por los próximos 30 o 50 años.
¿Han deseado alguna vez volver a ser niños? ¿Volver a creer
que se puede ser bailarina de ballet, bombero, astronauta, mago, artista?
Nuestras vidas prefabricadas nos sumen en un hoyo de aislamiento, en el que,
sin querer o queriéndolo, hemos enterrado nuestros más grandes sueños, y
seguimos ahí, cavando sin ilusiones nuestra propia tumba. Me asombra ver en los
panteones las lápidas, algunas tienen estas frases grabadas en donde se anuncia
que María (año de nacimiento y muerte) fue una adorada esposa y madre, Pedro un respetable
hombre y amoroso padre y miles de otras tantas, no menosprecio el hecho de ser
un gran padre o madre, es un trabajo que se debe exaltar. Pero ¿qué hay de lo
que hicieron esas personas en sus vidas? ¿Alcanzaron las metas que se
propusieron o simplemente pasaron de largo con una vida “regular”? Nadie nos
cuenta eso.
Y aquí llego al punto al que me quería referir, los cambios implican
dolor, sacrificio, momentos en los que todo parece verse turbio y negro, y si
se tiene el valor para hacerlo en ese momento de confusión, valdrá la pena el
éxito o fracaso, pues te atreviste, no esperemos que salga el arcoíris y los
animalitos a guiarnos por un sendero sin obstáculos. Los cambios son como un
fuerte temblor, una vez que pasa se debe reconstruir el edificio con cimientos
más fuertes y jamás quedará igual.
Los buenos cambios son esos que asustan, pero que son
necesarios para el alma, son los que te ayudan a atravesar el portal de los
sueños, cambios que son difíciles y que por momentos piensas que tomarlos sería
una locura que no sabrás sobrellevar. Cambios que enseñan a vivir y crecer.
El último día que tengamos aquí en la Tierra debería sentirse
bien, lleno de plenitud y una nostalgia de esas que te animan el corazón, de
las que te hacen saber que no te arrepientes de lo que hiciste. Y ¿no suena
mejor el hecho de pensar en que tu lápida pueda tener una inscripción diferente?,
no sólo adjetivos rígidos que se usan para describir cualquier cosa, si no 4 o
5 palabras que resuman lo maravillosa que fue tu vida.
Lector, si te quedaste leyendo esto hasta el final no creo
que lo hayas hecho por “pasar el rato”, lo hiciste porque sabes que ese deseo
de cambiar el curso de tu camino está latente dentro de ti y quizás mis
palabras son sólo detalles más, a lo mejor mañana se te olvida que leíste
esto. Pero está en ti tomar el timón de tu barco y virar al horizonte que
quieres, la acción empieza y termina contigo, es tu vida y tu decisión.
Quizás este cambio que buscas en tu vida es lo que te hará
alcanzar la plenitud, o quizás no, y deberás hacer muchos más hasta llegar ahí,
pero ten por seguro que el solo hecho de hacerlo le dará a tu vida dirección y
te sacudirá del terrible sopor en el que nos va enterrando la rutina. ¡Vira tu
barco!
fotografía: weheartit


