dulce melodía de verano congelado.
Triste agonía
Me trae la lluvia,
Y en el agua turbia
Veo recuerdos melancólicos.
No es bueno sentir esto
Tan ruin, tan grotesco.
Me siento desvanecer entre recuerdos
Y revivir entre pilares,
Siento como las manos viven solas
Sin embargo ellas no escriben mi prosa.
Cerebro o mente
Como sea, qué torturadora
Cuando lo único que deseo es huir
Ella me detiene
Fría y calculadora.
Necesito correr
Quizás a un bosque,
Sólo entonces abro el libro
Con mi gato en el borde de la cama
Juntos escapamos, de lo que es mi casa.
Después de algún tiempo vuelvo a emerger
En la realidad me escondo entre letras mías
Que sólo sentimientos descontrolados son,
Y mediocres faltas cometo
Por liberarme apenas; me llaman, adiós.
Fotografía: Especial.
