Que levante la mano aquel que no es queretano o en su caso que no es del DF, ya que es prácticamente lo mismo por eso de la cercanía, o más que nada que he
oído mucha gente que me dice, soy del DF pero llevo casi toda mi vida aquí (no
offense).
Todos los demás que no levantaron la mano que estoy segura son alrededor de
el 80% de la población saben lo que es vivir como foráneo, dígase, una cantidad
de dinero con la que te mantienes (¿se te acabo? valiste queso) o lo grandioso
que es poder vivir solo (si es que no te fueron a refundir a residencias tec) y no
tener que dar explicaciones de la hora que llegas (si es que llegas) o si te quieres
salir de fiesta cada tanto.
Ser foráneo es una de las experiencias más ricas, claro que tiene pros y contras,
mientras tus amigos de la región van a comer a sus casas, tú llegas y tienes
que prepararte de comer, ir a gastar dinero en comprarte comida o en la peor
instancia comerte un atún y listo. Por otro lado, no tienes que pedir permiso
si te quieres ir el lunes "de miches", hasta viernes de “peda” y agarrártela toda
la semana de pura fiesta sin que te veas en la necesidad de pedir permiso y tener
que hacer ojos de gato para que te dejen. Pero, ¿qué es lo que muchos no ven de ser foráneo?, llegas a tu nueva casa
pensando, ¡oh sí, libertad!, pero… lo dejaste vació mucho rato. Ni modo, a limpiar "mijito", todo el polvo acumulado por tu ausencia no se va sólo y mamí no esta
aquí para ayudarte, así que recarga las pilas y después desempaca,
¿te dio hambre? Prepárate algo de comer, pero espera…. “cha cha chaaaaaan”
(música dramática) ¡NO TIENES SÚPER! Así que coge tu cartera y ve a hacer la
despensa.
La típica despensa de un foráneo flojo que consiste en las mil latas de atún, sopas
instantáneas y comida de microondas, o también el súper saludable que consiste
en muchas verduras, frutas yogures, que luego se te olvidará que tienes ocasionando que la
gran parte de las cosas se pudran o se "echen a perder"; con todo, si eres listo llegarás a tu casa y
te pondrás a cocinar algo muy rico...pero bueno, la cocina en el ámbito de los
foráneos es otra tormentosa historia….
fotografía: Luis Delfín
