Ya no hay tiempo para ser eterno...
Es tan sencillo detener el tiempo. Todo un arte que me ha sido grato desarrollar. Se crece tomando cada vez más importancia de él y he visto cómo esta maldita importancia sobre-valorada devora la vida más de uno.
Ya no hay tiempo para ser eterno.
A mis 65 años tengo tantas historias que contar; muchas de las que me debería avergonzar y callarlas, pero no es así. Esta vida me ha llevado a identificarme con ancianos que más que lamentarse, lo gozan. Así entendí de qué se trata el tiempo, Sabines siempre lo supo:
"Después de cierta edad, la juventud sólo puede llegarnos por contagio"
Así de sencillo es detener el tiempo. La clave esta en conseguir una bella y apasionada mujer joven y preparar el terreno de juego. Tibia comodidad en la cual podría desfallecer arrullándola en brazos; tan próxima, fundidos en un momento en que el tiempo se confunde, y helado nos sostiene. Fusionados en un instante eterno; el aire lento, la respiración inútil: el no-tiempo perfecto.
*Y si no es así, demandame por perdida de tiempo*
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