En la vida hay algo más
importante que incrementar su velocidad.
En nuestra ajetreada vida
diaria, nos encontramos sumidos en una pesada carrera de
obstáculos en la que tenemos que
controlar nuestro cronómetro hasta una micromilésima
para determinar nuestra existencia. Nos hemos desconectado del mundo natural y
su tiempo, ya no aprovechamos las estaciones como deberíamos y las cosas en
verdad importantes parecen ser espejismos del mundo occidental.
Las grandes ciudades parecen
una obra extraterrestre y nos
centramos exclusivamente en nuestro egoísta universo de intereses. La prisa se
ha vuelto el motor de nuestras acciones y hemos regido nuestra vida bajo un "grand prix" para economizar
cada segundo, tratando de rendir culto a una velocidad que no nos hace para
nada mejores.
La mayor parte del tiempo, la
lentitud viene asociada con valores negativos, como la torpeza, el desinterés y
el tedio. Sin embargo, nunca meditamos los efectos beneficiosos de una actitud
pausada, como el razonamiento y la seguridad. Muchas decisiones importantes no
deben ser tomadas al azar ni a la ligera, cosa que todos sabemos.
El movimiento slow es una corriente cultural que promueve "desacelerar" las actividades actuales. Invita a que tomemos la iniciativa de tener control sobre nuestro tiempo, sin someternos a él y para lograrlo propone dar prioridad a actividades que desarrollen a las personas, encontrando un equilibrio entre el trabajo y el tiempo libre. Este movimiento cree que la tecnología acelera nuestra forma de trabajar, al igual que la producción y distribución de comida, así como otras cosas importantes. Su ideología principal radica en que las cosas importantes no deberían acelerarse.
Esta curiosa ideología nació como una protesta cuando una tienda McDonald’s se inauguró en la Plaza de España, Roma. Tal acontecimiento dio origen a la organización "Slow Food", la cual se oponía a que se "estadounidisara" una plaza con tal contexto histórico. Hoy en día, Europa está en contra de esta tendencia imperialista-estadounidense, por lo cual tratan de resaltar los valores de disfrutar y saborear la vida en cada instante.
Por ejemplo; hasta hace no mucho tiempo,
era costumbre que el domingo fuera el día de descanso oficial, por lo que todas
las tiendas estaban cerradas este día. Pero poco a poco la tendencia de
trabajar todos los días o las 24 horas ha terminado casi por completo con esta
tradición.
Pero no hay que
malinterpretar, el movimiento slow no
promueve la pasividad, sino que a ser selectivos en la actuación y en ser
conscientes en cómo invertimos nuestro valioso tiempo. Tampoco pretende abatir
con los cimientos actuales, ya que el cambio y la evolución es buena, mas bien, trata de encontrar una vida plena y controlada.
La clave para lograr el
equilibrio, se encuentra en tener un juicio acertado para cada momento de la vida diaria. Se debe correr cuando se tenga que hacerlo
(soportando el terrible y a la vez magnífico estrés que nos agobia), pero
también detenerse y apreciar el presente que siempre terminamos sepultando por
otras obligaciones del futuro.
Algunas escenas comunes vistas en cámara lenta
El movimiento slow quiere dar herramientas a los individuos para que sus existencias no sean una sucesión de escenarios encadenados, desprovistos de emociones. En definitiva, el movimiento slow es una fuente de placer, útil para alejarse de una vida estandarizada regida por el minutero del reloj, sometida por una velocidad que erradica nuestra capacidad para disfrutar del momento esperado cuando este por fin se asoma.
Estos son algunos de los consejos que nos recomienda esta organización:
1. Conseguir un hobby tranquilo, como la lectura, escritura o pintura.
2. No pretender hacer todo a la vez
3. Mirar lo menos posible el reloj
4. Levantarse tarde los fines de semana y no usar el reloj
5. Hacer el supermercado en lugares como mercados y centrales de abastos
6. Preparar una buena comida para sentarse con tranquilidad con los seres queridos
7. Si se come solo, acompañarse de música o un libro
8. Evitar el televisor cuando se trabaja o se come
9. En vacaciones, bajar el ritmo y no intentar ver todo lo que nos gustaría visitar
10. Recurrir a restaurantes de comida local
11. Limitar la lista de cosas pendientes
12.Tomarse el tiempo necesario para otras personas
imagen: Movimiento Slow
