¿Cómo sería un mundo sin emociones?
“Los corazones nunca serán
prácticos hasta que puedan hacerse irrompibles"-El Mago de Oz.
Hace unos días termine de leer un
libro que últimamente suena mucho, Delirium de Lauren Oliver, parte de un nuevo
género literario llamado distópico. En cuanto lo termine corrí a la librería para
conseguir la segunda parte, Pandemonium, que me dejó en el borde del
nerviosismo, pero me desilusionó descubrir que la tercera y última parte,
Requiem, saldrá hasta marzo del 2013.
Lo fascinante de esta historia, y
a la vez tan diferente, a pesar de tratarse de un amor adolescente, sabiendo
que muchos autores usan el género romántico para capturar la atención de los
lectores, y seamos sinceros, si no hay amor, no se vende; lo verdaderamente
asombroso de este libro son las circunstancias en las que se presenta este
romance: un mundo sin “amor deliria nervosa”
"Amor deliria nervosa" es la enfermedad más mortífera y letal del mundo en el futuro: el amor. El libro básicamente se centra en mostrarnos un escenario de un Estados Unidos a unos cuantos años más hacia adelante, en la que los científicos y un tal T. Holmes, progenitor de una “religión” que va de la mano con la ciencia, tienen la idea de que el amor en el mundo es la principal causa de todas las desgracias, es por eso que deciden buscar desesperadamente una cura, la cual consiste en que al cumplir los 18 años, se realiza una operación que deja una pequeña marca en forma de triangulo detrás del lóbulo; después de él “procedimiento” (como se le llama en el libro) se tiene una vida tranquila y feliz por lo que resta de tal, todo ordenado, todo limpio, todo perfecto.
Al terminar de leer esta primera entrega me surgió una duda estremecedora ¿Cómo sería un mundo
sin emociones? Pues las personas del futuro y que han sido “curadas” no cantan,
no bailan, no ríen, no sufren, no sueñan, no tienen pesadillas, no hay nada, es
como si sólo fuera un cuerpo en modo automático y la vida pasara de largo sin
nunca vivir algo grandioso.
La frase que uso al inicio de
este escrito, me pareció del todo acertada, pues para crear un corazón irrompible
se necesitaría llegar al extremo de crear humanos sin sentimientos, los
corazones están hechos para sentir emociones fuertes, romperse en pedazos y
volver a reconstruirse, porque al final del camino eso es lo que nos vuelve más
humanos, las cicatrices del corazón son las que hablan por nosotros y cuentan nuestra historia verdadera, es lo que nos
obligan a seguir adelante.
La vida es toda una bomba de
emociones, tanto buenas como malas, a veces deseamos no sentir tanto pero la
esencia del humano es esa: sentir; en un mundo sin sentimientos en el que todo
sea planeado y organizado, en el que nuestro futuro dependa de lo que otros
decidan es lo mejor para nosotros, simplemente no tendría sentido existir.
El libro nos presenta la historia
de Lena, una joven a la que solo le faltan 90 días para su procedimiento, pero
sucede lo inesperado, ella se enamora; la historia nos ilustra al amor en todo
su esplendor como algo magnifico y por lo que vale la pena luchar, pues no sólo
nos escenifica el amor hacia una pareja, si no el amor hacia la familia y los
amigos. Después de la cura, las personas se vuelven independientes y
solitarias, encerradas en mundos fríos y vacíos.
En mi opinión creo que este género,
distópico, a penas planteado como tal a principios de este 2012, está generando
mucho de qué hablar, pues nos presenta una realidad no muy lejana, en mundos
que están completamente al revés de cómo vivimos actualmente, pero que al
presentarnos escenarios así nos hacen verdaderamente pensar en el ¿Qué pasaría si fuera real?
Así que lectores, les recomiendo
ampliamente darle un vistazo a este
nuevo boom del género literario, que quizás parezca que tiene mucho “romanticismo
juvenil” pero que si se le presta la suficiente atención nos daremos cuenta que
las ideas no son tan descabelladas como pensaríamos, y que el trasfondo de estas
historias está muy bien aplicado a circunstancias que suceden hoy en día.
fotografía: tumblr
