Nuestra
fascinación por las criaturas mitológicas.
Por: Karla Trugon
Un consejo, señor, no se acerque nunca al lago... Y sobre todo, tápese los oídos si oye
cantar la voz bajo el agua... la voz de la sirena.
Gastón Leroux
¿Qué es lo que tienen en común la mayoría de las
películas más taquilleras, los libros más vendidos, las series más aclamadas?
El amor sería la primera respuesta acertada, pero está claro que si a eso le
añadimos una pizca de magia, esto resultara en una bomba aclamada por el público.
Desde criaturas místicas como las sirenas, traviesos
como los duendes, con polvos que te hacen volar como las hadas, que cumplen
deseos como los genios, que sólo aparecen en sueños en medio de bosques mágicos
como los unicornios, que provocan temor como los vampiros; todos, seres que nos
enganchan con sus historias y nos dejan con ganas de más.
Si bien es cierto que desde tiempos inmemorables podemos
encontrar una variedad de historias usando a los mismos seres en diferentes
situaciones, y a pesar de lo repetitivo que esto llega a ser, también es una realidad que no nos cansamos de ello.
Varias veces me he preguntado qué es lo que tienen para que nos gusten tanto y
la única respuesta a la que he podido llegar es que es una válvula de escape de
la realidad, nos gusta pensar que en algún rincón del mundo existe una criatura
mágica de estas que algún día tendremos la suerte de encontrarnos. Los humanos
somos por naturaleza una especie curiosa, y el hecho de que escondan tanto
misterio nos causa una fascinación profunda.
Y al parecer seguirán pasando los siglos y las
nuevas generaciones seguirán sintiéndose atraídos por estos seres antiguos con
un halo mágico que seguimos sin encontrar en el mundo real, pero que es precisamente lo
que los convierte en lo que son.
¿Qué sería del mundo sin la magia que nos
proporcionan estas historias y sus protagonistas? Y aunque no entendamos muchas
veces por qué nos proporcionan tanta adicción estos personajes utópicos, nos
mantienen al filo, capítulo tras capítulo, escena tras escena. Es parte de
nuestra esencia buscar un poco de universos paralelos en este mundo tan real. Así
que mientras los disfrutemos seguiremos intrigados con ellos.
¿Y a ustedes lectores, qué personaje les ha causado más
adicción?