Cómo hacerse dueño de la mente y el cuerpo
“Zen” es la pronunciación japonesa de la palabra china, Chán, que deriva de la palabra sánscrita dhyāna, que se traduce como “meditación”
o “estado meditabundo”.
La Meditación Zen
es el acto de sentarse para poder calmar la mente y el cuerpo, y abrirse
a descubrir la naturaleza del ser.
Esto significa que al sentarse en diferentes posiciones y cerrar la mente para
impedir el paso de pensamientos e imágenes, el ritmo cardiaco COMIENZA A DISMINUIR y la respiración se vuelve superficial, lo cual permite a la persona pasar
a un estado reflexivo de meditación.
El conjunto de la Meditación Zen, la reflexión y
contemplación, crea una sinergia que conectan todas las partes del ser, eso es,
el cuerpo, la mente y el alma. Cuando se practica este tipo de meditación, la
mente se concentra sólo en ese preciso momento, no en el pasado ni EN EL futuro.
¿Cómo se puede aplicar?
- La persona debe de pensar en su respiración.
- Cuando la inhalación y exhalación es profunda, se puede sentir tranquilidad en el cuerpo.
- Al inhalar, se debe de pensar en el cuerpo y cuando se exhala éste se debe de relajar parte por parte, empezando por los hombros.
- En este momento se deben relajar todos los músculos que sigan tensos.
- Al inhalar, se debe de pensar en el gusto por la vida en general, esa alegría de estar vivo, de respirar, de ver y de escuchar.
- Nuevamente se vuelve a pensar EN la respiración.
- Ahora la persona debe estar sentada, en este momento es el dueño de su mente y cuerpo.
¿Alguno de los lectores ha probado la meditación?
Fotografía: especial